Català

La meva mare, l’amiga més fidel

A cops de mudances, de canvis de ciutat i de vida a l’estranger, un se n’adona ràpidament que allò que anomenem amics, passen. Passen i se’n van o passen i queden, però lluny, una mica massa lluny.

I entre una cosa i altra, entre un amic al que dius adéu i aquell al que dius bon dia per un cert temps, et gires i dones voltes, tal un penell, buscant una mica d’estabilitat i acabes apuntant cap al racó que et va veure néixer i a la mare que et va donar el pit (o el biberó).

I saps que si les coses han anat més o menys amb normalitat, la teva mare és la teva amiga més fidel. Puntal d’una casa, de blanc pintada, on sempre hi ha lloc per a tu, una orella per escoltar, una espatlla on plorar i unes rialles que fan brufar.

La mare la millor amiga

Perquè quan, des dels divuit als trenta un, no has viscut més de quatre anys seguits al mateix lloc, aprens que és difícil construir, guardar, enfortir i, sobretot, viure de ple una amistat. I sort en tens de la mare, que a l’altra cap del telèfon, sigui l’hora que sigui, et rep amb les orelles obertes i el cor a punt per donar-ne encara més, mig adormida o amb les mans empastifades de llevat fent coques preparant ja la teva pròxima visita. La mare, com aquest Mare Nostrum que ens ha vist néixer, ella és mare, és nostra, és única i és especial.

La mare la millor amiga

I avui, la meva mare, el meu puntal, fa els seus 61. 37 anys que la conec, 37 anys d’aventures, de cops de telèfon i d’arribades a l’aeroport, d’abraçades i d’alguna llàgrima, a les tornades. I ara, que per primera vegada després de molts anys, ja en fa set que sóc sedentària, veig que sí que d’amics sempre en trobes però que de mare només n’hi ha una, la nostra !

Felicitats mare, mamà, mami, s’àvia, iaia, Dita!

PS.- Perdona’m mare, aquest any, abans de partir, se’m va oblidar anar a passar comanda d’un ram de flors, serveixin idò aquestes paraules de regal!

Lifestyle

2017: Las páginas de un libro que tenemos que amar

No es más que la página de un mismo libro que estamos girando, son solo las mismas sonrisas, los mismos abrazos, los mismos amores, las mismas batallas por las que luchar, los mismos problemas, las mismas alegrías, los mismos días de frío y días de calor. Con sus noches de estrellas y sus noches negras, con sus sueños que perseguir y sus pesadillas que ahuyentar.

No es más que la página de un libro desconocido que garabateamos día tras día, mes a mes y calendarios que echamos a la chimenea. No es más que la página del libro de nuestra historia, ese que nos esforzamos para escribir de color rosa purpurina, dorado y lentejuelas. Días que subrayamos y otros que queremos borrar.

Son las páginas de un mismo libro, la novela de una saga que tejimos con los trocitos de hilo que encontramos por aquí y por allí. Son las páginas de nuestro libro, de nuestra historia con H mayúscula.

Son las páginas de un libro que tenemos que amar, acariciar, mimar, son las páginas de un libro llamado Nuestras Vidas. Las páginas de un capítulo cuyo título es 2017 y que empieza con subtítulos y párrafos aun desconocidos. ¡365 días de posibilidades que se nos ofrecen!

No me gusta hacer balances ni propósitos. Simplemente intento vivir el día a día junto a mis sueños más profundos porque ellos son el motor de mi vida.

Feliz año Les mots de Marguerite Feliz año Les mots de Marguerite
Os deseo solamente cinco cosas para este nuevo año que iniciamos: salud (¡mucha!), amor (¡toneladas!), paciencia (porque siempre hace falta), sonrisas (porque creo en su poder curativo) y sueños (¡para volar muy alto!)
Bilingüismo

Sobre el primer encuentro de niños bilingües (franco-españoles) en NANTES

Hace ya una semana de nuestro Primer Encuentro de Niños Bilingües Franco-Españoles en Nantes. Para saber más sobre cómo surgió la idea de ese encuentro, os invito a leer este artículo.

Así pues, el sábado 19 de noviembre abrimos la puerta de casa a cinco otras familias que crían a sus hijos en español y en francés (o al menos en parte, como es nuestro caso) siendo aquí el español nuestra lengua minoritaria. El pequeño grupo, formado por dos familias franco-colombianas y cuatro franco-españolas, tenía la particularidad de que para todas las familias es la madre la transmisora del español. Curioso, por lo menos, y lo que hace surgir en mí algunas reflexiones:

– ¿Es la transmisión de las lenguas una historia de mamás?
– ¿Son las mamás las que más se preocupan por esa crianza bi(tri)lingüe?
– ¿No hay papás de lengua española en Nantes en búsqueda de alicientes lingüísticos para sus hijos?

niños bilingües franco-españoles en nantes

Después de las presentaciones de rigor, dejamos que lo niños jugaran libremente. Eso sí, siempre con nuestras antenas bien abiertas con tal de saber en qué lengua estaban jugando. Teniendo en cuenta que todos los niños tenían entre 2 años y medio y 3 años y medio creo que ningún padre ni madre se sintió decepcionado.

Mientras tanto, entre padres y madres hablamos de cómo lo hacemos, de si seguimos algún método en particular, de cómo “nos sentimos”, de si los niños nos contestan siempre en nuestra lengua o no. Habría mil conclusiones que sacar porque en realidad uno se da cuenta de que existen casi tantas teorías como niños hay. Muchos son los factores que influyen en el desarrollo del lenguaje de un niño criado en un entorno bilingüe por transmisión materna (porque no es lo mismo que si se tratara de niños que son educados en bilingüe pero cuyos padres no lo son, un día hablaré sobre el tema).

Como en la educación, donde hablamos de pedagogía diferenciada, la adquisición de una lengua depende también de muchos elementos: sociales, de contexto, sentimentales, costumbres, modos de vida, etc.

Y como hablar de lenguas es hablar de cultura, entre padres, abordamos también esa cuestión, aunque por falta de tiempo, no pudimos profundizar mucho. Pero sí, todos nos preguntamos cómo hacer para que los niños sepan que en “el otro país” hay fiestas distintas, maneras de hacer diferentes.

Otro tema siempre interesante para los padres de niños bilingües es el de las herramientas qué utilizamos para favorecer la práctica y la contextualización de dicha lengua materna que es minoritaria en el país donde vivimos. Así pues, estuvimos hablando de soportes musicales, de dibujos animados, de flashcards y de los momentos de juego idóneos para fomentar el español.

Los niños, después de jugar libremente, pudieron encandilarse con la lectura de un par de libros. Algunos se rieron, otros con cara de concentración, todos boquiabiertos ante las aventuras de la gran Peppa Pig. Y para finalizar, un DVD de Ben y Holly que también les encantó.

niños bilingües franco-españoles en nantes

En definitiva, fue una tarde muy agradable en la que florecieron un montón de ideas, dudas y temas. ¡Vamos, que tenemos cuerda para largo!

Y como dijo Emma, una de las niñas participantes, a su madre al volver a casa…

“eso era una fiesta y aquí los niños hablan un poquito “bonjour” y un poquito “hola”.”

¡Pues que la fiesta continúe y hasta la próxima!

Lifestyle

Mi hija, mi amiga, mi única

Tu y yo decidimos, un día, formar un gran equipo. En realidad fui yo quien lo decidió.

Cuando tu estabas aun en mi vientre, te hablé en mi lengua, muy bajito para no molestarte ni hacerte daño porque eras tan pequeña que no paraban de decirme que fuera con cuidado. Y tenía miedo. Siempre me acordaré de la primera vez en que te lo dije: “no te preocupes, cariñito mío, tu y yo somos fuertes, formamos un gran equipo”. Fue en uno de nuestros muchos baños espumosos, ese ritual del atardecer que duró nueve meses. Y todavía hoy, a tus tres años y medio (aunque tu a veces te empeñes en decir que tienes cinco), te lo repito, me lo repito.

Mi hija, mi amiga, mi única

Un gran equipo para sonreír. Un gran equipo para apoyarse y ayudarse. Avanzamos juntas, mi niña. Con él, claro está, con el mejor de los coachs deportivos. Porque como ya sabes, un equipo no funciona sin un buen entrenador, con energía y fuerza, con ganas e ímpetu, un entrenador que sabe conducir por el camino que toca.

Y tu eres única, tu eres mi única, mi hija. Y como si de una transmisión tácita se tratara, yo sé que te estás ya convirtiendo en mi compañera, en mi amiga. Atravesamos horas y horas juntas. Muchas. Y te hablo, te explico, te charlo sobre la vida y tu me escuchas y me respondes, con pertinencia, muchas veces. Y tu precisión me asombra, tus bonitas palabras, tus eres guapa mamá, tus te quiero mamá, tus eres guapo papá.

Un gran equipo. De madre a hija. De madre a hija. Me veo en mi madre, te veo en mí. Una hija. Una amiga. Única.

Porque es ahora a tus tres años y medio que me siento madre. Madre de verdad.

Margarida

Lifestyle

Cuando las palabras echan el vuelo

En ese remolino que es la vida, relajarse y abrazarlas. Allí en el fondo, las líneas se mezclan y los pensamientos se echan a volar. Correr para atraparlas y brincar para que vuelvan a entrar.

Agotada, estallar contra la pared, una vez y otra. Pero allá, más lejos aun, al final del hilo conductor de la vida, el corazón se va dibujando. Con una gran sonrisa. E intento agarrarlas, de nuevo, esas palabras que ya descansan.

Cuando las palabras echan el vuelo

Ellas pero no las demás. Las palabras de los demás y para los demás, esas siguen ahí gritando, jugando, bailando y cantando. Y me río, a lo lejos mirándolas de cerca. Acechándolas y vigilándolas.

Y valoro esa suerte, mi suerte, tu suerte, nuestra suerte. Y sonrío, cada vez. Un día, no hace mucho, soñaba en esas palabras que descansan, que viven, que echaron el vuelo, que se dibujaron. Palabras con vida propia. Palabras para la vida, la suya y la mía. Sí. Y las miro salir, sonreír, viajar, despegar.

Y hoy me pregunto si tengo derecho. Derecho de amarlas tanto, esas palabras. El orgullo también aparece para desaparecer justo enseguida. Rápidamente se va no sin antes darme un golpecito para que no me olvide de ocuparme de esas pequeñas o grandes, largas o cortas, poéticas o técnicas, cantantes o cerradas. Amarlas, mucho. Siempre. Las palabras.

Cuando las palabras echan el vuelo

Porque creo que es la primera vez en tres años que no tengo tiempo para las mías, de palabras. Paso los días contando palabras, componiendo, alineando palabras que hacen frases que hacen significados, tanto si vierto de una lengua a otra como si las derramo directamente sin esa fase de transposición. Las palabas, esas cosa impalpable y sin embargo tan cuantificable. Y calificable. Paso los días enteros rodeada de palabras. Lo que mi sueño fue, antaño. Precioso, me digo. Y más tarde, de nuevo, valorar la suerte y decirme que un día, sí, un día tendré más tiempo para mis palabras. Porque yo, en el fondo, como un secreto inconfesable, sé que ellas, también son mías, esas otras palabras que se fueron a vagabundear.

Cuando las palabras echan el vueloCuando las palabras echan el vuelo Cuando las palabras echan el vueloCuando las palabras echan el vuelo

Y ante todo, muchas gracias a vosotros por leer mis palabras también,
por quererlas, saborearlas, amarlas.

¡Gracias a vosotros, sobre todo a vosotros!