Bilingüismo

Servicio de asesorías en bilingüismo familiar

Que el bilingüismo (plurilingüismo) forma parte de mi vida no es ningún secreto para nadie. Vivo por, con y para las lenguas. Vivo de y en las lenguas. Los idiomas son mi trabajo y mi vida, no creo que pueda desasociarlos. Me paso el día bailando entre lenguas, pasando de una a otra, pensando, reflexionando, escribiendo, hablando, buscando terminología, girando frases, estudiando colocaciones, etc.

Poco a poco, sin forzar nada y siguiendo el curso natural de la vida, me he ido también especializando en bilingüismo familiar, sobre todo en el llamado bilingüismo precoz simultáneo.

asesorías bilingüismo familiar
Todo partió de las observaciones llevadas a cabo con mi hija (que acaba de cumplir 6 años), apoyándome siempre en mis conocimientos adquiridos durante mis años de formación en lingüística. Rápidamente me di cuenta de que muchas familias que crían a sus hijos en un entorno bilingüe sienten que algo cojea, no saben cómo hacerlo para hacerlo bien (si es que hay alguna forma de hacerlo bien), a veces se desesperan, a veces las mamás se sienten tristes cuando sus hijos no les contestan en su lengua materna y a veces surgen problemas relacionados con la escolarización de los niños en otro idioma.

Coaching bilingüismo: acompañamiento a las familias

Por todo eso y mucho más, pongo en marcha un servicio de acompañamiento a las familias bilingües.

Propongo 4 fórmulas distintas basadas en la edad de los niños, puesto que a cada edad corresponde una fase del bilingüismo. Son fórmulas personalizadas después de una primera sesión gratuita que da acceso a las familias a 3 sesiones de 45 minutos. Además, las asesorías pueden llevarse a cabo en castellano, en francés y en catalán.

más información sobre el coaching bilingüismo

Al finalizar cada sesión, las familias tienen la oportunidad de llevarse a casa un pequeño documento de trabajo y de reflexión. Y al final de todo, se entrega un REGALO al niño :

¡El cuaderno del pequeño bilingüe!

No se elige ser bilingüe precoz simultáneo

Porque el bilingüismo precoz simultáneo es algo innato, es una característica intrínseca que no se elige y por eso, es el deber de todos nosotros, padres y madres, poner las mejores herramientas al alcance de nuestros hijos, con sosiego y mucho amor. Y porque cada hijo es distinto, cada bilingüismo también y cada familia una historia distinta.

Os invito a consultar la sección bilingüismo para estar al día de los temas más importantes.

Muchas gracias.

Margarida

Bilingüismo

Bilingüe aquí y bilingüe allí

Desde que seguimos las aventuras de nuestra pequeña bilingüe en construcción, cada día descubrimos un aspecto distinto del bilingüismo en los niños.

A raíz de nuestra reciente estancia de 15 días en Menorca, en casa de mi familia, pudimos constatar hasta qué punto puede ser distinto el bilingüismo de la Princesita en función del lugar donde se encuentra. En el fondo, sé que esta diferencia es completamente normal, banal y lógica. Pero aún así, esta diferencia se manifiesta todos los días.

DIFERENTES LUGARES, DIFERENTES BILINGÜISMOS

Cuando estamos en Francia, la balanza del bilingüismo tiende a inclinarse a favor del francés pero cuando llevamos más de 5 día en Menorca, la balanza empieza a invertirse, a favor, esta vez, del catalán. Bueno, para ser más justos, sería mejor decir que la balanza no se inclina a favor del catalán sino que alcanza de nuevo el equilibrio. En bilingüismo se considera que los niños alcanzan un cierto equilibrio entre los distintos idiomas a la edad (más o menos) de los 6 años.

En Francia, y a sólo unos días de que la pequeña cumpla 2 años, el francés ocupa un lugar muy importante (¡lógico!). Es pues normal que la cría hable más en francés. Y creedme: hablar, habla mucho! Ya lo anotó el médico en la cartilla de salud cuando puso «muy comunicativa» en la visita de control de su 1r aniversario. Un año después no me toca más remedio que rendir homenaje a esa médico tan visionaria! En fin. En Francia, sé que entiende todo lo que yo le digo (porque lo lleva a cabo y porque me contesta adecuadamente) pero a menudo (que no siempre) ella me responde en francés. Nunca le digo nada, yo sigo la conversación en catalán.

Cada vez que llegamos a Menorca, las palabras en francés siguen predominando durante las primeras 48 horas pero después, su cerebro empieza a ponerse en marcha para recuperar las palabras ya adquiridas en catalán y para integrar las que oye por primera vez. A esa edad, los niños están en la fase de imitación, lo que también es positivo para el bilingüismo.

Niños bilingües y el equilibrio entre las lenguas

BILINGÜISMOE PRECOZ SIMULTÁNEO

La Princesita crece en situación de bilingüismo precoz simultáneo, es decir, en el momento en el que está aprendiendo a hablar, está en contacto con 2 (3) lenguas. Sin embargo, una de esas dos lenguas maternas se encuentra en situación minoritaria. En un artículo precedente, ya evoqué lo importante que es que los padres de niños bilingües trabajemos para fomentar esa lengua que se encuentra en situación minoritaria. Y cada día que paso, más claro lo tengo. Contrariamente a lo que algunas personas piensan, las cosas no se hacen de manera «completamente natural».

LAS VENTAJAS DE ESTANCIAS LINGÜÍSTICAS DESDE PEQUEÑOS

Pienso pues, que pasar largos periodos en el país de esa lengua minoritaria es muy benéfico y ventajoso para niños pequeños, incluso bebés, en fase de construcción bilingüe. Porque ese equilibrio del que tanto hablamos, únicamente puede existir si les ayudamos un poco!

 

Bilingüismo

Ser madre de un niño bilingüe

Tener un niño bilingüe (o multilingüe) debe ser, ante todo, un proyecto de familia. Es muy importante que la familia llegue a un acuerdo en cuanto a los métodos que se utilizan.

Aunque normalmente la comunidad lingüística no duda en afirmar que el bilingüismo es algo que se hace de «manera natural», pienso que deberíamos precisar que hay algo de trabajo que hacer.

Madre de un niño bilingüe

CREAR SITUACIONES, PROVOCAR ENCUENTROS

Cuando, como en nuestro caso, solo uno de los padres transmite la lengua minoritaria (la lengua no hablada en el país donde la familia vive), será principalmente ese padre el que tendrá que crear situaciones y provocar encuentros para que su niño bilingüe pueda bañarse en esa/s lengua/s.

Fuera del marco familiar, el niño oirá básicamente la lengua del país, ya sea en la escuela, con los amiguitos, con una parte de la familia, cuando vaya a por el pan, etc. El niño corre pues el «riesgo» de pensar que esa lengua minoritaria solo existe a través de ese único padre. En nuestro caso, soy yo, la mamá.

Como todas las madres del mundo, deseo lo mejor para mi hija. Sobre todo, que sea feliz y tenga salud. En cuanto a nuestra vida de familia bilingüe, tengo la obligación de hacer todo lo que esté a mi alcance para que la Princesita descubra y entienda que hay otra gente que habla esa lengua minoritaria. Evidentemente, sabe que por teléfono o por Skype están sus abuelos de Menorca con quien hablamos en catalán. También sabe que el catalán es para las vacaciones, cuando cogemos el avión, ¡»boum bouuuuum», dice ella dibujando una trayectoria con el brazo en el aire! El español lo reconoce por ahora con su Mickey que le canta nanas a la hora de acostarse.

LA RÈGLA DEL 30 %

Para que un niño sea verdaderamente bilingüe, tiene al menos que estar un 30 % de su tiempo en contacto con esa segunda o tercera lengua. Y ahí es donde yo digo que hay pues un cierto trabajo que hacer. No soy muy buena en matemáticas pero es evidente que la Princesita está a diario más en contacto con el francés que con el catalán y sobre todo que con el español.

El cerebro de madre que quiere la felicidad y el bienestar de su hija se pone en marcha… No siempre es fácil encontrar una solución, el día tiene 24 horas y eso, aquí en Francia o en China. Y a veces siento un peso y una gran responsabilidad. Sí, lo confieso. Los progresos en catalán y en español de la Princesita dependen en un 90 % de mí. ¡Guau, eso da miedo!

Pero no tenemos tiempo para tener miedo.

SOY MADRE DE UNA NIÑA BILINGÜE Y ENCUENTRO SOLUCIONES

Sí. Una vez más, como todas las madres del mundo, acabo encontrando soluciones. Tanteo, pruebo, exploro, busco.

Y así es como recientemente y por vez primera, fuimos al encuentro de otra mamá española y su niñito de la misma edad que la Princesita. Tomamos un café en un bar adaptado para los niños, un lugar donde tienen muchos juegos y pueden moverse sin problema alguno. Esa otra mamá, tan desesperada como yo de las pocas familias jóvenes franco-españolas en Nantes, tomó contacto conmigo a través de este blog. Haciendo búsquedas, se topó con Les mots de Marguerite y decidió tocar a mi puerta. Simplemente le puedo decir ¡muchas gracias!

Ese fue pues, un paso más en nuestra aventura bilingüe.

Puede ser que ese sábado por la tarde cuando tomamos nuestro café y charlamos en español, tuviera otras cosas que hacer, compra, limpiar la casa, preparar una paella pero como mamá de una niña bilingüe, tengo la obligación de trabajar y provocar situaciones y contextos. Y ahí es cuando digo que no todo se hace de "manera natural".