Bilingüismo

Sobre el primer encuentro de niños bilingües (franco-españoles) en NANTES

Hace ya una semana de nuestro Primer Encuentro de Niños Bilingües Franco-Españoles en Nantes. Para saber más sobre cómo surgió la idea de ese encuentro, os invito a leer este artículo.

Así pues, el sábado 19 de noviembre abrimos la puerta de casa a cinco otras familias que crían a sus hijos en español y en francés (o al menos en parte, como es nuestro caso) siendo aquí el español nuestra lengua minoritaria. El pequeño grupo, formado por dos familias franco-colombianas y cuatro franco-españolas, tenía la particularidad de que para todas las familias es la madre la transmisora del español. Curioso, por lo menos, y lo que hace surgir en mí algunas reflexiones:

– ¿Es la transmisión de las lenguas una historia de mamás?
– ¿Son las mamás las que más se preocupan por esa crianza bi(tri)lingüe?
– ¿No hay papás de lengua española en Nantes en búsqueda de alicientes lingüísticos para sus hijos?

niños bilingües franco-españoles en nantes

Después de las presentaciones de rigor, dejamos que lo niños jugaran libremente. Eso sí, siempre con nuestras antenas bien abiertas con tal de saber en qué lengua estaban jugando. Teniendo en cuenta que todos los niños tenían entre 2 años y medio y 3 años y medio creo que ningún padre ni madre se sintió decepcionado.

Mientras tanto, entre padres y madres hablamos de cómo lo hacemos, de si seguimos algún método en particular, de cómo «nos sentimos», de si los niños nos contestan siempre en nuestra lengua o no. Habría mil conclusiones que sacar porque en realidad uno se da cuenta de que existen casi tantas teorías como niños hay. Muchos son los factores que influyen en el desarrollo del lenguaje de un niño criado en un entorno bilingüe por transmisión materna (porque no es lo mismo que si se tratara de niños que son educados en bilingüe pero cuyos padres no lo son, un día hablaré sobre el tema).

Como en la educación, donde hablamos de pedagogía diferenciada, la adquisición de una lengua depende también de muchos elementos: sociales, de contexto, sentimentales, costumbres, modos de vida, etc.

Y como hablar de lenguas es hablar de cultura, entre padres, abordamos también esa cuestión, aunque por falta de tiempo, no pudimos profundizar mucho. Pero sí, todos nos preguntamos cómo hacer para que los niños sepan que en «el otro país» hay fiestas distintas, maneras de hacer diferentes.

Otro tema siempre interesante para los padres de niños bilingües es el de las herramientas qué utilizamos para favorecer la práctica y la contextualización de dicha lengua materna que es minoritaria en el país donde vivimos. Así pues, estuvimos hablando de soportes musicales, de dibujos animados, de flashcards y de los momentos de juego idóneos para fomentar el español.

Los niños, después de jugar libremente, pudieron encandilarse con la lectura de un par de libros. Algunos se rieron, otros con cara de concentración, todos boquiabiertos ante las aventuras de la gran Peppa Pig. Y para finalizar, un DVD de Ben y Holly que también les encantó.

niños bilingües franco-españoles en nantes

En definitiva, fue una tarde muy agradable en la que florecieron un montón de ideas, dudas y temas. ¡Vamos, que tenemos cuerda para largo!

Y como dijo Emma, una de las niñas participantes, a su madre al volver a casa…

«eso era una fiesta y aquí los niños hablan un poquito «bonjour» y un poquito «hola».»

¡Pues que la fiesta continúe y hasta la próxima!

Bilingüismo

Niños bilingües (franco-españoles) en NANTES

¡Para los NANTESES!

Después de unas cuantas horas de reflexión, de conversaciones en casa y de haber recibido emails de algunos de vosotros, ¡por fin me decido!

Me decido a proponer y organizar encuentros con nuestros niños bilingües franco-españoles para jugar, leer, escuchar música, mirar dibujos y películas…

-> ¿POR QUÉ?

Al llegar a Nantes, en 2010, busqué asociaciones franco-españolas. Al principio lo hice para entablar amistad, relacionarme con gente nueva pero, desgraciadamente, la cosa no cuajó porque sentía que hacía disminuir seriamente la media de edad (hijos de exiliados españoles de la Guerra Civil y todo eso…), bueno, que no era para mí. Más tarde, cuando me convertí en madre, busqué también asociaciones donde mi hija pudiera practicar su español y encontrar otros niños en su misma situación. En vano, una vez más.

Honestamente os diré que, con todas esas búsquedas en vano de una asociación que pudiera aportar algo a mi hija, me di cuenta de que había un gran vacío para los críos de 0 a 3 años e incluso hasta los 6. Y me parece una aberración porque es justamente en esa franja de edad que la adquisición lingüística pasa por su etapa más crucial. Los que vivís en Nantes sabéis que sí existen una o dos asociaciones que intentan hacer algo en este sentido pero por una razón desconocida (misterios sin resolver) las familias franco-españolas no son muy asiduas. Por no decir, nada asiduas. Es más, ¿dónde están todas esas familias?

Cierto es que todos estamos muy ocupados con nuestros asuntos y nuestra vida diaria pero ¿a quién no le apetece, de vez en cuando, poder ofrecer un momento de juegos a su hijo en lengua española?

Bilingüismo en Nantes

-> LOS OBJETIVOS

Lanzo pues esa botella al mar, sin pretensión alguna y sin presión alguna. ¡Simplemente pienso que estaría bien organizar momentos en español para nuestros pequeñitos!

¿Cuáles son los objetivos que contemplo?

Sin orden ni desorden:
– juegos de mesa
– canciones infantiles
– lectura
– películas y dibujos animados (no tenemos porqué prohibirlos, ¿no?)

Todo eso acompañado de una merienda convivial. Y, repito (porque es importante) con toda simplicidad y sin presión!

-> ¿CÓMO?

El primer encuentro lo podremos fijar entre todos aquellos que respondan presente. También es importante decir que no quiero que sintamos ningún tipo de obligación en tener que fijar una fecha por mes. No y no, nada de presión ni de comeduras de cabeza… simplemente cuando sintamos la necesidad.

Pero el cómo también significa saber si hay que adoptar algún tipo de estructura jurídica para que podamos llevar a cabo dichos encuentros. La respuesta es sencilla: la estructura que propongo es la de un grupo de amigos! A estas alturas ya os habrá quedado claro, no me apetece acogerme a ningún tipo de asociación bajo estatus jurídico que nos «imponga» y «obligue» a cosas. Porque para mí, «obligación» nunca puede ir de la mano de «amor de los idiomas». Así pues, encontrémonos para jugar (bueno, ellos, nuestros renacuajos) como si nos encontráramos en la plaza del pueblo!

Si estáis interesados, os invito a responder a esta newsletter, también me podéis escribir a hola@lesmotsdemarguerite.com. Una vez reunidos los datos de los interesados, mandaré un sondeo para que nos pongamos de acuerdo.

-> ¿DÓNDE?

He dado bastantes vueltas a este asunto. El dónde es importante porque se trata de nuestros niños. Visto que lo que queremos es vernos como si pasáramos un rato en la plaza del pueblo, lo más lógico es que nos veamos en casa! Sí, sí! Pienso que es en un entorno acogedor que los niños se sentirán más cómodos, además también es en casa donde se pueden apreciar mejor los dibujos animados… por ejemplo. Pero que no cunda el pánico, de vez en cuando también podemos ir a uno (de los 2 o 3 que existen) «bares para niños» que hay en Nantes (Café Marmaille, Le P’tit Qu’à fait…)

¿Qué os parece todo eso?

-> ¿CUÁNDO?

Fijaremos el primer encuentro cuando hayáis respondido presente. Pero viendo el calendario (vacaciones escolares, etc.) pienso que lo más razonable es que contemplemos la posibilidad de vernos un sábado o domingo por la tarde del mes de noviembre.

Después, y como ya he dicho, ninguna obligación de tener que fijar una fecha por mes. La idea es que nos sintamos libres y vayamos añadiendo fechas en función de nuestro humor-ganas-tiempo…

Así pues, ya nada más, MUCHAS GRACIAS por haber llegado hasta aquí, el balón está ahora en vuestro campo

A vous de jour !

 

¡Gracias por compartir!

Bilingüismo

Mi hija trilingüe, sus progresos y la introducción de flashcards (métodos de utilización)

En otra ocasión ya os expliqué cómo lo hacemos en casa para crear situaciones que nos permitan hablar en la tercera lengua de la niña de una forma totalmente natural.

Antes de adentrarme en este artículo, me gustaría recordar que nunca nos hemos metido presión. Igual que hice para el embarazo, siempre he querido evitar leer muchos libros sobre bilingüismo. Si actúo de esta forma es porque, de algún modo, quiero protegerme: me conozco y sé que es mejor no dejar que factores y voces externas acaben perturbando mi equilibrio. Aunque cierto es que tengo una formación en lenguas y en lingüística y, por consiguiente, algo conozco sobre el tema, prefiero dejar que las cosas fluyan de manera natural.

No ponerse obligaciones ni condiciones, no fijarse horarios ni deberes y, simplemente, dejar fluir…esa es, para mí, una de las mejores formas para adquirir las lenguas en casa cuando crías a un niño bilingüe (o trilingüe). La única obligación es QUERER.

Pequeño recordatorio del uso lingüístico que hacemos en casa

Niños trilingües

¿Qué pasa con esa tercera lengua?

Mi objetivo es que Thelma crezca y adquiera un español natural y corriente como si en vez de vivir aquí viviera en mi región de origen, las Islas Baleares: donde el español tiene un estatuto de co-oficialidad con el catalán, donde los niños aprenden, muy a menudo, esta lengua en la calle y en el cole, donde estos mismos niños están en contacto con medios de comunicación en español, con el vecino que quizá sea de lengua castellana o con el profe de música que seguramente venga de la península y también hable castellano aunque entienda perfectamente el catalán…

Para ello utilizo este idioma con y a través de los momentos de juego y de distensión. Varias son las estrategias que llevamos a cabo desde que nació:

– Trapitos y muñecas hablan español (exclusivamente);
– Las canciones infantiles son en español (algunas también en catalán);
– En casa tenemos muchos (pero muchos) más libros infantiles en español y en catalán que en francés;
– Los dibujos animados (Peppa Pig, Dora, Caillou, Doctora Juguetes, Teletubbies, El reino de Ben y Holly, Las tres mellizas, Teo, Babar) siempre son en español (exclusivamente). La niña nunca mira dibujos animado en los canales de la televisión francesa. O bien compro los DVD o bien lo mira por Youtube.

Tenemos la sensación que este verano su español ha progresado bastante. Como acabo de explicar anteriormente, los niños, en Menorca, tienen tendencia a jugar en español. No sé explicaros muy bien por qué pero siempre ha sido así. Aunque nuestras familias sean de habla catalana, los niños hacia los 4, 5, 6 años, cuando empiezan con los juegos del escondite, del pilla-pilla, a maestros y a doctores… pues se meten en el papel de unos personajes que chapurrean el español. Suponemos que prestó esta costumbre de los niños con los que jugó en la plaza del pueblo todo el verano y ahora hace lo mismo en casa. Juega al supermercado y cuenta el dinero en español, dice «buenos días» a la señora, etc. Evidentemente, su español no es perfecto pero creo que tampoco es peor que el que hablan los niños allí.

Introducción de las tarjetas-palabra o flashcards

Este mes de septiembre hemos puesta a la marcha otra actividad: las flashcards o tarjetas-palabra (que compré en Linguatoys*) y ¡le encantan! Pasamos un buen rato jugando, sentadas en el suelo y pasando tarjetas, ella me dice el nombre de la imagen que ve, recordamos los colores y los números y construimos frases sin casi darnos cuenta.

Hay mil maneras de jugar con las flashcards. Nosotras, una vez más, improvisamos en función de nuestro ánimo o del tiempo que tenemos por delante… Las tarjetas-palabra se pueden utilizar de formas distintas según la edad o si se trata de una actividad a dos o en grupo.

Mi hija trilingüe, sus progresos y la introducción de flashcards (métodos de utilización)

Algunos métodos (lista no exhaustiva) para utilizar las flashcards:

Para los más pequeños:
- Mostrar una tarjeta para que el niño diga el nombre: ¿Qué es esto?
- Distribuir las tarjetas por la habitación y dar instrucciones: "ve a la mariposa", "acércate al coche"...
- Hacer que cuenten el número de objetos que hay en una misma tarjeta
- Asociar los números con las imágenes correspondientes
Para los mayores:
 - Hacer que deletreen el nombre de la imagen que aparece en la tarjeta
 - Hacer grupos de tarjetas de una misma familia. Por ejemplo, escuela, niño, mochila y mariposa y que encuentren el intruso.
 - Dibujar la imagen en un papel, pizarra... y después, pasar rápidamente todas las tarjetas con la palabra escrita y cuando vean la palabra que corresponda con el dibujo que digan "stop"
 - Clasificar las flashcards por grupos: alimentos, animales, medios de transporte, etc.

Así pues, como podéis ver, las flashcard son nuestro último método introducido para jugar en y con el español. Ya hace un tiempecito que las tenía yo bien guardadas pero creo que ahora, con 3 años, es el momento ideal para ella porque ya es consciente de lo que hace y entiende las instrucciones.

Una lengua no puede nunca ser aprendida o adquirida bajo presión. Una lengua es ganas, sentimientos, cultura, comunicación. Una lengua no es obligación, puntuación, pacto, exigencia.

¿Queréis compartir vuestras experiencias de crianza bilingüe o trilingüe? Pues no lo dudéis ni un minuto, ¡estáis en el lugar adecuado!

*Enlace no patrocinado