Bilingüismo

Los Encuentros de Niños Bilingües Franco-Hispanoblantes y el Centro Cultural Franco-Español de Nantes

¡Los Encuentros de niños bilingües franco-hispanohablantes de Nantes toman un nuevo rumbo!

Es para mí un verdadero placer, poder anunciar hoy la colaboración que hemos puesto en marcha entre los Encuentros y el Centro Cultural Franco-Español de Nantes.

Ya conté en uno de los últimos artículos sobre los Encuentros que lo que en su día empezó como unas reuniones entre 4 o 5 familias, se convirtió rápidamente en encuentros entre unas 14 familias y otros tantos niños.

Encuentros niños bilingües franco-hispanohablantes de Nantes y el Centro Cultural Franco-Español

Evidentemente, tuvimos que revisar nuestra organización y encontrar soluciones. Por eso decidí ponerme en contacto con el CCFE. Y rápidamente encontramos un acuerdo.

Así pues, los Encuentros podrán tener lugar, a partir de ahora, gracias a la colaboración del Centro Cultural Franco-Español de Nantes que nos da acceso a las salas de su local en el centro de la ciudad. El Centro Cultural Franco-Español es (traduzco y cito) “una asociación cultural cuyo deseo es dar a conocer la cultura española en Nantes en todas sus formas: el arte, el lenguaje, el estilo de vida, la historia, la literatura …”, y que ofrece, además, una amplia gama de actividades.

¡Y después de esta gran noticia, ya solo nos queda organizar el VII Encuentro!

¡Gracias a todas las familias por vuestra fidelidad!

Y hoy, especialmente, ¡muchas gracias al CCFE por creer en nuestro proyecto!

Bilingüismo

¡Todos a la granja para practicar el español !

Como buena familia trilingüe que se precie, a veces (muchas), hay que crear y favorecer los contextos con tal de poder practicar los idiomas llamados minoritarios. Como ya sabréis, a PrincesaThelma siempre le hablo en catalán pero sin restar importancia al castellano, con lo cual « hago lo que puedo » desde donde estoy para encontrar trucos, soluciones y situaciones para que la cría se bañe en la lengua castellana. Y no siempre es fácil.

Sé que entiende palabras y que es capaz de formar algunas frases porque a veces me sorprende con « ooh, mamá, se ha caído », « mi abuelo se llama Peppa Pig » (¡al abuelo le encanta esta frase!) y también « uno, dos, cuatro, ocho monedas por favor, Madame » cuando se pone a jugar a las compras y a las cocinillas. También le encanta la palabra « martillo » (creo que viene de algo relacionado con los Teletubbies) o el “pajarito” que nunca suele ser “pardal” ni “ocell”, no puedo explicaros la razón (lo estoy investigando)…

aprender español en Francia (actividad en la granja)aprender español en Francia (actividad en la granja)

La actividad: “cuidar de los animales en español”

Así pues, cuando me informaron de una actividad en español en una granja próxima a casa, no dudamos ni un segundo en apuntarnos. El sábado por la mañana llegamos a las 10h30, con un sol resplandeciente (es de agradecer) a punto para “cuidar de los animales en español”, tal era el nombre de la actividad.

En unos pocos minutos, cada crío ya tenía su cubo lleno de manjar para los animales y una carretilla llena de heno. Empezó así la actividad y durante hora y medio estuvimos viendo, acariciando, alimentando a conejitos, gallinitas, pollitos, ocas, cabras, ovejitas, burros, caballos y, evidentemente, a una cerda llamada Peppa Pig (¡no podía faltar!). Las explicaciones las daba una pareja francoespañola, como nosotros, de ahí nuestro interés.

aprender español en Francia (actividad en la granja)aprender español en Francia (actividad en la granja)

Niños con nombres fácilmente pronunciables en los dos idiomas

Si antes ya lo había podido constatar, más claro me quedó esta vez, la elección del nombre en las parejas biculturales y/o bilingües es un tema peliagudo. En el caso de niños francoespañoles todos llevan nombres cortos y con las vocales a, e u o : Noa, Eva, Thelma, Leo, Emma, Malena…

aprender español en Francia (actividad en la granja)

El español de PrincesaThelma

No hay lugar a dudas, el español es la tercera lengua de Thelma, lo pude comprobar. Si bien, en casa, la cría nos sorprende con esas pequeñas frasecillas anteriormente citadas, en la actividad se quedó más bien callada. Cuando el señor le preguntaba algo o daba alguna instrucción, ella no respondía aunque hacía lo que tocaba. A veces, yo me acercaba y le explicaba lo mismo en catalán y luego lo resumía en una frase en español.
El balance es pues modesto: estoy contenta porque todo lo que sabe/entiende/habla en castellano lo ha aprendido únicamente por mí (o por los dibujos animados) pero me doy cuenta de que nos queda mucho camino por recorrer.
También empiezo a ver que la parte lingüística del cerebro de Thelma debe estar estructurado de la forma siguiente: francés > catalán > español.
El punto positivo, como decía en el último artículo, es que ahora la cría es plenamente consciente de hablar/entender tres lenguas distintas.

aprender español en Francia (actividad en la granja)

Bilingüismo

Papá, no es a ti a quien hablo

familias bilingües, experiencias

A unos pocos días para que que PrincesaThelma cumpla 3 años, me estoy dando cuenta de que algo está cambiando en nuestra aventura de familia trilingüe.

Hace algo menos de un mes, mientras estábamos regresando a casa, en el coche, nuestra parlanchina de turno, tranquilamente instalada en su silla de coche, se puso a hablar. Hasta ahí, todo normal, lógico, porque hablar, habla y mucho. Se puso a hablar en catalán. Su padre, al volante, entendió lo que la niña decía y le contestó, en francés, evidentemente. Y fue ahí, cuando la renacuaja, con su vocecita saltó con un :

« Papá, no es a ti a quien hablo. Hablo a mamá »

Silencio en el coche. Atónitos y sorprendidos, ChériGuiri y yo nos miramos de reojo y yo sonreí, me reí. Y seguimos hablando con toda normalidad, como si nada hubiera ocurrido. Yo seguí la conversación con la niña pero ChériGuiri también dijo lo que tenía que decir. Y la cría no insistió más en que si hablaba a uno o a otro.

Pero fue en ese momento cuando entendí que algo del bilingüismo instalado en nuestra familia estaba evolucionando.

familias bilingües, experiencias

 

Hasta ahora, PrincesaThelma tenía consciencia de hablar varias lenguas. Pero no ha sido hasta ahora, casi con tres años que ha realmente comprendido que su padre habla una lengua llamada francés, que su madre habla otra cosa llamada catalán (o menorquín, como queráis) y por lo que se refiere al castellano (o español, como queráis) pues no sé, la verdad es que cuando surge, la cría coloca algunas palabras castellanas por aquí y por allí.

Unos días después de la escena del coche, ella y yo marchamos a Menorca. Y ahí tuve de nuevo la ocasión de darme cuenta de que ya es plenamente consiente de su bilingüismo. A mi padre le gusta juguetear con su nieta y le dice palabras en francés (no es que él lo hable pero de tanto oírnos pues ya ha pillado un par o tres de cosillas) pero ella enseguida salta (en catalán) y le dice « no, l’avi, tu no dices eso».

Vigilando la evolución

A veces me entra un poco de miedo (un poquillo, no mucho, ¡no vayáis a pensar!) de que la situación descarrile y que la niña se aproveche de ello. Espero que no. Por ahora, PrincesaThelma es una cría que hace uso del juicio. Ya ha comprendido, también, que yo hablo las tres lenguas. Estoy ahora “vigilando” la situación y de momento seguimos con la misma estrategia: con su padre habla francés, conmigo catalán y cuando estamos los tres, ella pasa de una lengua a otra a la velocidad de la luz, yo sigo con mi idioma y su padre con el suyo. De momento, nos entendemos….

De una lengua a otra y me vuelvo loca

Sí, también me he dado cuenta, desde ese « Papá, no es a ti a quien hablo » que en realidad, en casa y cuando estamos los tres juntos, la niña lo dice todo sistemáticamente en los dos idiomas. Se traduce a ella misma y eso me alegra un montón pero hay momentos en que tengo la sensación que mi cabeza va a explotar de oír millones de veces la misma cosa. Ya se sabe que los niños suelen repetir muchas veces la misma frase, palabra… pues ya ni os cuento si encima lo repite en versión doblada! Si, por casualidad, su padre tarda un poco en contestar, no puedo dejar de espetarle un «¡pero conteeeeeeeesta ! »

Pues ahí estamos, por ahora, en nuestra aventura de familia multilingüe, prometo volver pronto con más experiencias...