Bilingüismo

Ella tiene dos países

Solo tiene 30 meses o lo que es lo mismo, 2 años y medio y ya disfruta de dos amores. Dos amores, dos patrias, dos países y tres lenguas. Un amor inmenso que abraza con locura. Nuestra PrincesaThelma tiene dos amores y no puede elegir. Y eso se le nota, a veces se lía ella solita.

Niños biculturales, niños bilingües

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- PrincesaThelma, ¿dónde vives? Thelma Fulanita Detalita, doz años zyo vivo en Ferreries
- A ver cariño, tu no vives en Ferreries, tu vives en Grancampo de la Fuentes
- No, zyo Ferreries
- PrincesaThelma, es "iaia" y "l'avi" y Olga y tío D y tía L y...y.... que viven en Ferreries pero tu casa es aquí.
- Ah zí, quiero globo

conversación en catalán, evidentemente. ChériGuiri, a lo lejos, con cara de circunstancias, seguro que preguntándose si no estaríamos complotando una mudanza inmediata!

O sea que… no sé cómo os lo explicaría pero no siempre es fácil vivir con un pie aquí y otro allí. Porque nosotros tenemos la suerte de poder ir más bien a menudo y de quedarnos más bien un largo tiempo cada vez que vamos. Es intencionado. Y es intencionado porque deseamos que PrincesaThelma esté realmente en contacto con las dos culturas, los dos países y las tres lenguas.

Niños biculturales, niños bilingüesNiños biculturales, niños bilingües

Los dos amores en la vida diaria

Los sábados comemos las ricas galettes bretonas (crêpes con trigo sarraceno o lo que es lo mismo, las crêpes saladas) y los domingos toca paella de mamá (a falta de la de “l’avi Tomeu” que es la mejor del mundo… me entreno, me entreno, ¡un día lo pillo!) ;
 En Menorca, suele decir que va a la escuela cuando habla de sus aventuras en casa de la “nounou” porque sabe que en España la figura de la “nounou” no existe: “zyo juego a lego ezcuela, zyo mangé poulé ezcuela – y allí, los catalanes comprenden “puré” en vez de “poulet” y todo el mundo contento. Ya os lo digo, dos amores, ¡hay que seducirlos!
 En casa toca Papá Noel y Reyes Magos;
 Mamá, quiero dar bezo “iaia”. Pero cariño, “iaia” no está, ya lo sabes… Ah zi, ezpera mamá, voy a buzcar un avion. Guau, ¡me dejó de piedra! Dos años y medio y ya sabe lo que es ser isleña… Sí sí, hija mía, un avión, claro que sí, espera que tengo uno en el garaje (¡hace 18 años que intento comprar uno pero sabes… la vida es dura!)
 Mamaaaaaaaaaaaaaa, quiero (sa)’bates. Mamá no contesta. Papaaaaaaaaaa, zauzures, veux metr’ zauzures. Sí, hija, muy bien, ya has pillado que papá no habla el catalán tan bien como tu (lo dice él mismo) y de ahí el interés de los traductores (¿futura gerente de Artilingua?)

O sea que viendo todo esto, cuando me encontré con ese magnífico libro, supe que era ideal para ella. Se trata de Clara tiene dos países / Clara a deux pays, un libro bilingüe (entiéndase: que nunca está del revés). No dudé ni un segundo, lo compré enseguida (no, no me han pagado para que hable de él, no conozco a la gente de la editorial Imaginemos ni a Hélène Oldendorf, autora, ni Julie Martin, ilustradora. PrincesaThelma no lee aun pero ya adora el libro.
Bilingüismo

Niños bi(tri)lingües : la aventura continúa

Hace ya un tiempecito que no os damos noticias de nuestra pequeña bi(tri)lingüe en construcción y eso, por deseo expreso. Quiero decir que un niño cambia, aprende y descubre a la velocidad de la luz pero siempre es mejor darse un tiempecito antes de analizar y de sacar conclusiones. Lo mismo ocurre cuando observamos la evolución lingüística de un niño que crece en un entorno multilingüe y multicultural, mejor tomar algo de distancia antes de argumentar.

Ya lo he dicho y lo repito: no, no todo se hace de manera natural. Hay que acompañar un niño bilingüe en construcción, hay que incitarlo y crear contextos propicios.

Niños bilingües

Ella se las apaña y el vocabulario aumenta

Los niños siempre se las arreglan y no dejan morirse de hambre. Eso es cierto y así también actúan en cuanto al uso que hacen de las lenguas que están adquiriendo (sobre todo en la etapa de construcción del lenguaje). Dondequiera que estén, cualquiera que sea la situación, los niños se dan a entender.

Este verano, PrincesaThelma y yo nos instalamos en Menorca durante un mes y medio. Siempre llego con ese temor de que no la entiendan, de que sólo hable en francés. Los primeros días son algo más complicados, la niña tiene tendencia a hablar únicamente en francés. Entiende el catalán porque responde correctamente a lo que le decimos pero ella no lo habla. Pero poco a poco, las horas van pasando y empieza a cambiar y a hablar en catalán. A partir de ahí, el temor se esfuma y la lengua catalana empieza a tomar importancia en la boca de la peque. Añade palabras, construye frases.

Unas pocas semanas más tarde, ChériGuiri llega y la niña comprende enseguida que a él hay que hablarle en francés. Ya está, pienso yo, PrincesaThelma entiende que no todo el mundo habla el mismo idiomas y ya distingue con quién hablar en cada lengua.

El despegue de la lengua minoritaria…

Es pues en ese moment, a los 2 años y 3 meses de la PrincesaThelma, en agosto de 2015, que la niña toma conciencia de la existencia de varios idiomas. Lo sé, se le nota. Pero también sé que el camino por recorrer es aun muy largo.

… y ella que traduce

A veces, sorprendemos a la niña traduciendo sus propias frases. Sí. Y es gracioso. Cuando se dirige a mí y que su padre también está presente, le hace la traducción. Por ejemplo, si me dice “mamá, Thelma vol sabates” (quiere zapatos), luego se mira a su padre y le dice lo mismo en francés. Parece que nos quiere decir “¡si no la has entendido, pues mira, yo te lo explico de nuevo!”

¿Qué ocurre con el tercer idioma?

Pues de momento bien poca cosa y es lo que más me preocupa. Sé que con el catalán y el francés vamos por buen camino y que llegaremos a buen puerto. En cambio, el español me preocupa de verdad. Menorca es una región bilingüe con dos lenguas co-oficiales pero la mayoría de gente habla en catalán. Aquí en casa, puse en marcha algunas estrategia pero tenga la sensación que las ignoramos un poco. Los dibujos animados tienen que ser en español y la música también… excepto que PrincesaThelma no se queda más de cinco minutos delante de la tele y que cuando le pongo música en castellano me dice que prefiera la otra…Y yo cargando con CDs de música española. Tendré que insistir.

La adquisición de este tercer idioma es la batalla que está aun por ganar y el aspecto que menos bien vivo en esta aventura de criar a una niña bilingüe. Espero que lo consigamos…

Vuelta al país de la lengua mayoritaria

Para nuestra gran sorpresa, la vuelta a Francia después de un mes y medio en España ha sido (y está siendo) menos fácil de lo que imaginábamos para PrincesaThelma. Dejando de lado las diferencias de ritmo de vida y de clima, nos estamos preguntando si, de hecho, la peque no se siente desestabilizada por eso de haber descubierto que hay dos lenguas, dos mundos… Desde que hemos vuelto, vemos a la niña medio perdida. Volver a casa de la “nounou” (la asistente maternal que la cuida) tampoco ha sido fácil, incluso tuve que preguntar a la “nounou” si PrincesaThelma comunicaba bien en francés con ella. Parece que sí. Con ChériGuiri no paramos de dar vueltas al asunto y a ratos pensamos que quizá se sienta desorientada puesto que durante seis semanas al catalán de la mamá (que siempre es una referencia) se han añadido muchas personas más que hablan ese idioma y de repente toda esa gente se fue, ya no está, ha desaparecido de su vida diaria. Y es que además, desde que volvimos, solo quiere a mamá mamá mamá y habla casi todo el tiempo en catalán.

Ya sé que el francés regresará pronto y con fuerza…

Pero esta pequeña radiografía de una pequeña bi(tri)lingüe me reconforta en la idea de que una lengua es mucho más que un sistema de comunicación, una lengua es también una cultura, es un TODO! ¿Y vosotras, mamás de niños bilingües, qué pensáis de ello?

Os invito a descubrir (o redescubrir), siguiendo este enlace, todos los artículos sobre bilingüismo.
Y sobre todo, no dudéis en dejar vuestros testimonios, vuestras impresiones, vuestras experiencias…

Este artículo parece “el borrador de una mamá en su libretita” y es que hoy no pretendo dar ninguna visión científica del bilingüismo. Simplemente, observo y analizo nuestra propia experiencia y es que después de más de dos meses de silencio, no viene mal hacer un pequeño balance. Os prometo más artículos sobre esta aventura apasionante, una aventura no siempre fácil y que necesita del apoyo de la familia y del entorno, una aventura que siempre nos sorprende y nos enseña cosas nuevas.

Si deseáis que aborde el tema del bilingüismo desde un punto de vista en concreto, no dudéis en mandarme un mensaje o dejarme un comentario y me pondré a ello…

Yo soy bilingüe por razones geolingüísticas pero con PrincesaThelma estamos descubriendo otro tipo de multilingüismo.

Bilingüismo

Bilingüe aquí y bilingüe allí

Desde que seguimos las aventuras de nuestra pequeña bilingüe en construcción, cada día descubrimos un aspecto distinto del bilingüismo en los niños.

A raíz de nuestra reciente estancia de 15 días en Menorca, en casa de mi familia, pudimos constatar hasta qué punto puede ser distinto el bilingüismo de la Princesita en función del lugar donde se encuentra. En el fondo, sé que esta diferencia es completamente normal, banal y lógica. Pero aún así, esta diferencia se manifiesta todos los días.

DIFERENTES LUGARES, DIFERENTES BILINGÜISMOS

Cuando estamos en Francia, la balanza del bilingüismo tiende a inclinarse a favor del francés pero cuando llevamos más de 5 día en Menorca, la balanza empieza a invertirse, a favor, esta vez, del catalán. Bueno, para ser más justos, sería mejor decir que la balanza no se inclina a favor del catalán sino que alcanza de nuevo el equilibrio. En bilingüismo se considera que los niños alcanzan un cierto equilibrio entre los distintos idiomas a la edad (más o menos) de los 6 años.

En Francia, y a sólo unos días de que la pequeña cumpla 2 años, el francés ocupa un lugar muy importante (¡lógico!). Es pues normal que la cría hable más en francés. Y creedme: hablar, habla mucho! Ya lo anotó el médico en la cartilla de salud cuando puso “muy comunicativa” en la visita de control de su 1r aniversario. Un año después no me toca más remedio que rendir homenaje a esa médico tan visionaria! En fin. En Francia, sé que entiende todo lo que yo le digo (porque lo lleva a cabo y porque me contesta adecuadamente) pero a menudo (que no siempre) ella me responde en francés. Nunca le digo nada, yo sigo la conversación en catalán.

Cada vez que llegamos a Menorca, las palabras en francés siguen predominando durante las primeras 48 horas pero después, su cerebro empieza a ponerse en marcha para recuperar las palabras ya adquiridas en catalán y para integrar las que oye por primera vez. A esa edad, los niños están en la fase de imitación, lo que también es positivo para el bilingüismo.

Niños bilingües y el equilibrio entre las lenguas

BILINGÜISMOE PRECOZ SIMULTÁNEO

La Princesita crece en situación de bilingüismo precoz simultáneo, es decir, en el momento en el que está aprendiendo a hablar, está en contacto con 2 (3) lenguas. Sin embargo, una de esas dos lenguas maternas se encuentra en situación minoritaria. En un artículo precedente, ya evoqué lo importante que es que los padres de niños bilingües trabajemos para fomentar esa lengua que se encuentra en situación minoritaria. Y cada día que paso, más claro lo tengo. Contrariamente a lo que algunas personas piensan, las cosas no se hacen de manera “completamente natural”.

LAS VENTAJAS DE ESTANCIAS LINGÜÍSTICAS DESDE PEQUEÑOS

Pienso pues, que pasar largos periodos en el país de esa lengua minoritaria es muy benéfico y ventajoso para niños pequeños, incluso bebés, en fase de construcción bilingüe. Porque ese equilibrio del que tanto hablamos, únicamente puede existir si les ayudamos un poco!