Freelance

¡1, 2, 3… acción!

Una de las principales características de los free lance, como buenos emprendedores que somos, es la de estar en constante movimiento. Porque cuando se quiere impulsar una actividad profesional a cuenta propia, es evidente que tenemos que hacer todo lo posible para avanzar, para crecer, para evolucionar, para estar al día, para tener éxito, para darse a conocer, etc., en definitiva, tenemos que estar siempre activos y “en acción”.

Traductrice français espagnol catalan Margarida

Estos últimos días, he vivido una falta de rutina que, extrañamente, me ha aportado una buena dosis de inspiración y de creación. Un montón de proyectos se pasean por mi cabeza y esa es una de esas sensaciones que me encanta, sobre todo, porque eso significa que la felicidad también se pasea por mi corazón. Y es que para mí, ser free lance se ha convertido en sinónimo de entusiasmo, de atrevimiento, de progresos, de ser más fuerte que los miedos, todo ello con mucha perseverancia.

En un mes y medio, he tenido la impresión de vivir muy intensamente, de haber hecho muchas cosas, tanto personales como profesionales. Ir a Paris y cumplir con unas cuantas citas profesionales tuvo el efecto de una inyección de estímulo. Me sentí viva y me demostró que mi actividad como traductora, redactora y community manager trilingüe también lo está. Y eso es muy importante. Porque de vez en cuando, cae muy bien que la vida te recuerde que poco a poco, como las hormiguitas, vamos encontrando nuestro hueco.

En París, y gracias al premio que obtuve en el blog de Nomad’s Heart, tuve la suerte de filmar un pequeño video promocional. Llegué a los locales de Yooneed no muy fresca, me había levantado temprano, cogí un tren de casi tres horas, me cayó encima una fina lluvia digna del norte y sobre todo, había dejado por vez primera a la Princesita… pero todo eso da igual cuando se trabaja a gusto y con ganas de avanzar. Tuve que quitarme las gafas por una historia de reflejos pero como no había espejos no vi mis ojeras ni nada de eso y ¿sabéis qué? que todo eso me da igual porque lo importante es haber dado tribuna a Artilingua y demostrar que no hay edad para crecer y sentirse a gusto profesionalmente!

Os dejo pues con ese pequeño video, os abrazo a todos y os agradezco vuestra siempre presencia aquí…Y ahora, a terminar un trabajo de redacción para uno de mis clientes y a aprovechar mis últimas horas en mi isla querida!

Traducción

Artilingua, web nueva nuevecita…

Tener ganas de avanzar, ganas de progresar, de sentirse más legítimos, dar pasitos que nos ayuden a prosperar. Llenar de gotitas nuestro vaso para conseguir un río hermoso. Todo eso, forma parte de nuestras vidas. Tú y yo, él y vosotros, en definitiva, todos nosotros. Tanto si es en un ámbito privado como si es en nuestro universo profesional, todos vivimos para avanzar.

Y hoy, aquí, en vuestra compañía, tengo la impresión de dar un pasito más. Ya lo digo muy a menudo: me siento como una hormiguita que avanza sin prisa pero sin pausa, con mis miedos y mis angustias, con mis alegrías y mis carcajadas.

Artilingua, traducción, redacción, community management: francés, español, catalán

¡Estas líneas pues, para presentaros la web de Artilingua!

Artilingua es el “nombre” que quise dar a mi actividad profesional. Pensé que era una palabra bonita, pronunciable en todas mis lenguas de trabajo y creo, también, que lo que significa me representa bastante bien. Después de haber encontrado el nombre, supe que tendría también que diseñar una bonita web.

Hace unos meses, lancé la nueva versión del blog. Al mismo tiempo, con la dulce May, estábamos ya trabajando en la web profesional. Para mí, blog y web profesional son dos caras de una misma moneda. Por eso, quise crear una web en armonía con el blog. Porque Les mots de Marguerite y Artilingua son la misma persona.

Y aquí me tenéis hoy, ¡con mariposillas cosquilleándome el estómago! Me siento feliz y afortunada pero a la vez con más responsabilidades. Y es que después de la Princesita, Artilingua es para mí como un bebé al que hay que acariciar y acompañar a lo largo de toda la vida.

Misma persona, mismas redes sociales

Aprovecho también para explicaros que esta nueva web profesional la asociaré a los perfiles sociales ya activos para el blog. No creo conveniente crear otra página Facebook, otro Twitter, otro Google +. Y, sobre todo, no tendría tiempo de ocuparme de todos ellos.

¡Y ya más nada, amigos! Quise aprovechar este espacio para presentaros ese nuevo miembro que ha llegado a casa de Les mots de Marguerite y aprovechar también para daros las gracias, merci de seguir siempre ahí!

Besos,

Margarida

Freelance

Mamás trabajadoras, niños de vacaciones

Vacaciones escolares en Francia

Otra vez de vacaciones. Los timbres sonaron, los patios se vaciaron. Francia se ha puesto, una vez más, en modo « vacaciones escolares ».

Cada seis semanas, Francia se ve invadida por un escuadrón de renacuajos que buscan qué hacer de sus quince días libres. Algunos tendrán la suerte de poder quedarse con sus abuelos; otros mejor aún, tendrán un papá o una mamá que también ha podido cogerse unos días de vacaciones; y otros, como es nuestro caso… podrán disfrutar, mal que bien, de una mamá que trabaja desde casa.

Esas son, pues, las segundas vacaciones de invierno de la Princesita. Todavía no tenemos por mano el modo de empleo. Nos falta aun definirlo mejor. Probamos, nos adaptamos, disfrutamos, nos estresamos también, nos reímos, jugamos, le damos a la tecla errónea del teclado, pedimos ayuda… en fin, hacemos lo que podemos.

“Tener vacaciones cada seis semanas” es un modo de vida tan arraigado en Francia que ese fue uno de los aspectos que puse en la balanza cuando pesaba los por y los contra de convertirme en freelance.

¿Pero, realmente, cómo lo vivimos?

Ya lo he dicho: ¡haciendo lo que podemos!

Os confieso que tres días antes del pistoletazo de salida de las vacaciones escolares, empiezo a estresar y a ponerme un poco nerviosa. En mi interior me maldigo por no vivir cerca de mi querida mamá. Sí. Es así. Ella que se ha ocupado de niños en Menorca. Ella con quién me llevo tan bien. Pero tengo que hacer sin mi mamá. Al mismo tiempo, si opté por trabajar en casa, fue también para aprovechar al máximo de mi hija y para estar más presente; eso también me lo repito.

Pero la verdad es que cuando hay que trabajar, cuando hay que pensar en las palabras adecuadas, en la traducción perfecta, etc., pues eso, que una Princesita de 21 meses llena de vida hará todo menos dejaros trabajar tranquilamente. O sea que no me toca más remedio que poner los pies en la tierra y empezar a buscar maneras para ocupar esta Princesita. Y quien dice maneras para ocuparla, dice gente.

No vivo en la ciudad, llegué aquí, a las afueras de Nantes hace unos dos años, o sea que si os digo que conozco muuuuuuchaaa gente seguro que me vais a creer. La familia de ChériGuiri sigue viviendo a 70 km y él marcha de casa a las 6 h 30 para volver a las 18 h. Hay situaciones peores, ya lo sé. Pero bueno, no deja de hacer que tenga que buscar “ayudas” si quiero trabajar un poco y en buenas condiciones.

Las soluciones

1a solución: Lo primero es llamar a la suegra. Pero como soy un poco tímida, siempre me cuesta un poco. Pero lo hago, sí, claro, ahora soy mayor, soy una mamá-freelance-que-trabaja-en-casa. Acepta (claro) venir 1 día a principios de semana y volver el jueves para llevársela, nosotros vamos el sábado a recogerla. Pero eso también me cuesta. Me cuesta dejar que marche. No sé si es porque soy una mamá gallina, si es porque una suegra no es nunca como la propia madre pero me cuesta que se vaya a 70 km. Al mismo tiempo, viniendo de una isla de 700 km², ¡dejarla marchar tan lejos es como si se fuera al fin del mundo!

2a solución: Dos días por semana, se va a quedar en casa y me ocuparé yo misma de la Princesita. Para ello, me levanto temprano, a las 6 h o antes, con tal de tener unas dos o tres horas para trabajar tranquilamente antes de que se despierte. Después, me ocuparé de ella, jugaremos, nos pasearemos, etc. Por la noche, si no he cumplido con mi deber, me pondré de nuevo al trabajo, mientras el papá se ocupa del baño.

3ª solución: Confiar la Princesita a los amigos. Esos nuevos amigos de los que os hablaba el otro día. Esos amigos que en principio son los amigos de ChériGuiri pero que con el tiempo se convierten en mis amigos. Eso será una novedad para las vacaciones de febrero de 2015.

Y de momento, no avisto otras soluciones. Sé que cuando crezca, cuando se vaya haciendo mayor, las cosas cambiarán. Pero por ahora no puedo (mi corazón no puede) dejarla marchar una semana entera a casa de los suegros a 70km, ¡demasiado lejos para mí!

Ocupar los niños durante las vacaciones escolares en Francia

Hablé de las mamás freelance que trabajan en casa porque es lo que conozco mejor pero sé que es tan difícil o más para cualquier otra mamá trabajadora. ¡Así es! En Francia, las mamás se convierten en profesionales de la organización durante las vacaciones escolares… o sea, cada seis semanas!