Bilingüismo

La controversia de las pantallas y las lenguas extranjeras

Idiomas y pantallas

No, los niños no pueden aprender un idioma únicamente viendo series, dibujos animados o la tele en dicha lengua extranjera.

La exposición pasiva puede ayudarles a habituarse a su musicalidad pero no a aprenderlo.

Ya lo dije un día, dibujos animados y series sí pero como complemento y no como herramienta.

Es decir, los dibujos animados e incluso los videojuegos pueden servir como extensión al aprendizaje.
Si tu niño aprende inglés, ¿por qué no poner a su alcance dibujos, series en inglés? ¿Por qué no dejarle jugar a videojuegos interactuando con alguien que está en otra punta del planeta en inglés?
Eso sí puede ser benéfico, y mucho, pero simplemente ver dibujos animados de manera pasiva no.

El tema de los dibujos animados y el aprendizaje de las lenguas extranjeras crea siempre mucha controversia. En una de mis últimas publicaciones tanto en Facebook como en Instagram yo decía que no sirve de nada poner a un niño delante de una pantalla en lengua extranjera si eso se queda como un simple acto pasivo.

¿Qué es un acto pasivo en bilingüismo?

Un acto pasivo es todo tipo de actividad en la que no hay interacción, en la que el sujeto no tiene forma alguna de intercambiar con algún otro sujeto real.

¿Y es eso malo?

Malo no es, claro que no. Pero aporta unos beneficios mínimos.

¿Segura?

Bueno, algunas aclaraciones… Depende de la lengua y del tipo de bilingüismo.

¿Cómo?

Lo que quiero decir es que no sirve de nada exponer a un niño delante de una pantalla en lengua extranjera si dicha lengua no es hablada por alguien “real”. Por real entendemos, padres, profesores, cuidadores, monitores de actividades, etc., es decir, gente con quien el niño pueda dejar de ser pasivo para convertirse en activo y descubrir así que esta lengua es efectiva.

¿Y los juegos en línea y los videojuegos son pasivos o no?

Depende, aquellos videojuegos a los que el niño o adolescente debe jugar con otra persona a distancia que se encuentra en otra parte del mundo y que habla inglés o chino (me da igual la lengua) no son pasivos, hay alguien real detrás con una interacción positiva a través de la cual hay comunicación (pregunta-respuesta, orden-ejecución).

Pero a ver, Margarida, ¿por qué insistes tanto en que no sirve para nada si se trata de un uso pasivo?

Porque hay estudios y experimentos que así lo demuestran.

Si quieres conocer en profundidad estos estudios y experimentos, te invito a que te suscribas a mi cartita, allí te lo cuento todo.

Entonces, ¿Te vienes?

Bilingüismo

Yo y el mundo

Libro Yo y el mundo, librería Pájaros en la cabeza

Yo y el mundo, el mundo y yo.

Los que ya me conocéis bien y, para los más nuevos, si leísteis mi último artículo, sabréis que doy una gran importancia a la diversidad y a la tolerancia. Si les doy una gran importancia es porque para mí son dos aspectos íntimamente ligados al bilingüismo y a la diversidad lingüística.

Respetar las lenguas es una muestra de apertura.

Además, una lengua nos indica siempre muchos aspectos de un pueblo, de un país, de su gente y de sus personas. Muchas veces, si alguien reacciona o actúa de tal forma es porque habla tal lengua.

Lo que ocurre es que la vida va tan deprisa que no tenemos tiempo de pararnos para pensar en esos pequeños detalles lingüísticos que nos conforman y componen.

Yo y el mundo es el título de un libro

Yo y el mundo es el título de un libro que compré en una librería española online que desconocía por completo hasta hace muy poco. Fue gracias a las maravillas de Internet que descubrí Pájaros en la cabeza.

El libro lo compré para mi hija y también para mí. Es un libro familiar. Un libro que muestra la diversidad social, que habla con una preciosas infografías de la vida en el mundo, de las diferencias entre los países, de distintas costumbres.

Thelma y yo leemos este libro por las noches y es encantador. Además, ahora que ya empieza a leer, le gusta poder descifrar algunas palabras. Siempre ha sido una niña bastante curiosa y este libro se presta muy bien a las preguntas.

No, Yo y el mundo no es ninguna novela, no es ningún cuento infantil, es la radiografía del mundo, con porcentajes y tasas, con número y cifras pero contado desde la perspectiva de Lucía, una niña española de 8 años de clase media. Un libro con muchos colores, un libro grande con un tacto suave y agradable, un libro que permite reflexionar sobre la vida.

Libro Yo y el mundo, librería Pájaros en la cabeza

En definitiva, estamos ante un libro que muestra a la perfección esta diversidad cultural sumamente ligada a la diversidad lingüística y a la que tanta importancia damos en casa.
FICHA DEL LIBRO
TÍTULO: Yo y el mundo. Una historia infográfica
AUTORES: Mireia Trius (textos) y Joana Casals (ilustraciones)
CORRECCIÓN Y TRADUCCIÓN: Diana Novell
Publicado por Zahorí Books
Primera edición: marzo de 2019
Libro Yo y el mundo, librería Pájaros en la cabeza Libro Yo y el mundo, librería Pájaros en la cabeza

Pájaros en la cabeza

Pájaros en la cabeza es una librería online y blog de literatura infantil y juvenil regentada por Esther y su familia. Se trata de un espacio de intercambio, donde las prisas no cuentan, donde lo más importante es el placer de la lectura, donde los libros son mucho más que un objeto físico.

Paseándome por el catálogo de Pájaros en la cabeza me quedé maravillada con los títulos que proponen. Libros de una belleza estética importante y, sin conocer realmente a Esther, sentí enseguida que detrás de cada nueva aportación al catálogo hay mucha reflexión.

Creo no mentir si digo que lo que les interesa no es vender libros por vender, no les interesan los libros que todo el mundo ya conoce, no, lo que desean es acercar al público infantil y también juvenil, nuevas lecturas con profundos mensajes.
A mí me cautivó particularmente la alianza de lo estético con narrativas interesantes.

Nada mejor que un precioso libro, con colores, bonitas tipografías y una niña narradora de 8 años para dar a conocer las diferencias del mundo a nuestros peques bilingües !

 

Bilingüismo

No todos los bilingüismos son iguales

 

 

desigualdades bilingüismos familiares

¿Por qué no todos los idiomas son percibidos de la misma forma?
¿Por qué hablar inglés es cool y hablar algún dialecto árabe no tanto?

Desde hace algunos años vengo observando que el bilingüismo familiar no es percibido igual según las lenguas que se manejen.

Si las lenguas de por sí ya tienen casi siempre un estatus social, cuando se trata de bilingüismo las cosas no cambian.

La desigualdad social de las lenguas

Así pues, vemos por todas partes florecer miles de proyectos que tienen el bilingüismo como reclamo, sobre todo en la esfera educativa pero también en los negocios y en las relaciones laborales. Si nos fijamos bien, estos proyectos tienen por bandera lenguas de élite como pueden ser el inglés, el español, el francés y ahora también el chino mandarín.

Tratándose de proyectos casi siempre privados y de la libertad de elección de cada ciudadano a la hora de trazar el camino de su vida, pocas cosas se pueden añadir si no es decir que es el reflejo de una realidad social que sigue dividida en estratos.

Pero lo que más me disgusta es el trato que se da a ciertos bilingüismos familiares.

La importancia del entorno: respeto y tolerancia lingüística

Nuestro trilingüismo familiar francés-español-catalán está bien visto. Siempre me dicen que es una riqueza para la niña, que qué bien que haya nacido con estas tres lenguas.

En cambio, otras familias no corren la misma suerte. Otras familias que tienen el turco y el francés, por ejemplo, tienen que oír y aguantar comentarios despectivos. ¿Por qué? me pregunto yo… ¿Por qué?

Ocurre muchas veces en espacios públicos y también en centros escolares.

Ocurre que digan a padres y madres de lenguas vistas como inferiores que dejen de hablar dicho idioma a sus hijos para no perjudicar sus aprendizajes.
Ocurre que miren con cara de desprecio a estos padres y madres que hablan una lengua vista como inferior mientras están en el parque jugando con sus hijos.

Esto ocurre.

Y esas cosas no se pueden decir así como así; a no ser que se tengan argumentos sólidos de expertos (logopedas, psicólogos, médicos…).

Esas cosas no se pueden decir a la ligera porque la importancia de la transmisión cultural es muy alta en la construcción y desarrollo de un niño. Y la cultura pasa por la lengua.

Un niño no puede verse privado de su lengua materna. Privar a un niño y, por ende, a unos padres de su lengua materna es como pintarse el corazón de otro color. El corazón seguirá siendo corazón y hará sus funciones pero con un velo que no deja ver las cosas de la misma forma.

Queda todavía mucha pedagogía por hacer en cuanto a la diversidad lingüística y a la importancia de la lengua materna.